El buen pagador no necesita prenda.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Buena fama, hurto encubre.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
La envidia es carcoma de los huesos.
Mucho ruido y pozas nueces.
Más vale algo que nada.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Dinero llama a dinero.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Lentejas, comida de viejas.
Pueblo chico infierno grande.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Del mal que uno huye, de ese muere.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Favor publicado, favor deshonrado.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Más vale que sobre que no que falte.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A ruin, ruin y medio.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Casa de concejo, pajar de viejo.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.