A barba muerta, poca vergüenza.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Alegría amagada, candela apagada.
El comedido sale jodido.
Una obra mala, con una buena se paga.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
La confianza da asco
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Más duro que sancocho de pata.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Ruin es quien por ruin se tiene.
La monotonía genera aburrimiento
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
La mala cama hace la noche larga.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Harto ayuna quien mal come.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
No hay viejo sin dolor.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Tanto ganado, tanto gastado.
Unos tanto y otros tan poco.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Del mal manjar, un bocado nomás.