El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
El perezoso siempre es menesteroso.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
A quien nada quiere, todo le sobra.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
De mala sangre, malas morcillas.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
La mejor fraternidad es la desgracia.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Éramos pocos y parió la abuela.
Taberna sin gente, poco vende.
Olla quebrada, olla comprada.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Dios castiga sin dar voces.
Por la caridad entró la peste.
No hay mejor salsa que el hambre.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
El dinero no compra la felicidad.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Mira la peseta y tira el duro.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Moro viejo, mal cristiano.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
El hambre arroja al lobo al bosque.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.