Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
El hombre propone y Dios dispone.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Vale más tener que no desear.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Jugar y pasear solo por recrear.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Creerse el papá de los helados.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Hablar poquito, y mear clarito.
Hacer de un camino, dos mandados.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Jugar bien sus cartas.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El que no mira, suspira.
La necesidad agudiza el ingenio.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Juez que dudando condena, merece pena.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Escritura es buena memoria.
Estar armado hasta los dientes
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Renegad de viejo que no adivina.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Maña y saber, para todo es menester.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Estar en tres y dos.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Fingir no es mentir.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
El hombre pone y la mujer dispone.
Dar antes que amagar.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Hacer enseña a hacer.
Hacer callar es saber mandar.
Hablar con el corazón en la mano.
El corazón no habla, pero adivina.
Soñar no cuesta nada.