Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Cada cual mire por su cuchar.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Dar el consejo y el vencejo.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Comer y rascar todo es empezar.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Orden y contraorden, desorden.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.