O errar o quitar el banco.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Da y ten, y harás bien.
Parecer uña y carne.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Lavarse las manos, como Pilatos.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Más vale aprovechar que tirar.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Hazte responsable de tus actos.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Fue sin querer...queriendo.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Principio quieren las cosas.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
A dos palabras tres porradas.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Redondear la arepa.
Ante la duda, la más madura.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Come para vivir y bebe para comer.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Cada raposa mira por su cola.
El vino comerlo, y no beberlo.
Cacarear y no poner, bueno no es.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Vale más saber que tener.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Írsele a uno el santo al cielo.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.