Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
La muerte, al pobre no se atreve.
Tripa vacía, suena pronto.
El toro y el melón, como salen, son.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Cada uno halla horma de su zapato.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Por San Antón, la gallina pon.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
De dientes pa'fuera.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Quien se casa, casa quiere.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
El casado casa quiere.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
De cabo a sargento, y no está contento.
Le dan la mano y se toma el pie.
Un pie calzado y otro descalzo
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Peor que chile y agua lejos.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Más ordinario que un moco en una corbata.
A ojo de buen cubero.
Que tienen que ver los cojones para comer trigo.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.