Haz mal y guárdate.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Músico pagado, toca mal son.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
No es la miel para la boca del asno.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Jugar y perder bien puede suceder.
No compra barato quien no ruega rato.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Bien se lava el gato después de harto.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Agárreme, que llevo prisa.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
De arriero a arriero no pasa dinero.
A falta de pan, buenas son tortas.
Más vale odiado que olvidado.
Maestre por maestre, seálo éste.
Barco grande, ande o no ande.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
El mejor escribano echa un borrón.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
No tropieza quien no anda.
Estoy en un callejón sin salida.
Ir por lana y volver trasquilado.
El hábito no hace al monje.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.