Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Tras el vicio viene el lamento.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Aguas de Abril, vengan mil.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Esto es de rompe y rasga.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Contigo me entierren, que me entiendes.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Refran viejo, nunca miente.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Niños y viejos, todos son parejos.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
No acose, que la están peinando.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
El verano muere siempre ahogado
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.