Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Mejor solo que mal acompañao.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
A Seguro se lo llevaron preso
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Amor viejo, pena pero no muere.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
La más cauta es tenida por más casta.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
A su tiempo maduran las brevas.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
No es posible defenderse del aburrimiento
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Lo estancado se pudre.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Quien no tiene quiere más.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Los casados, casa quieren.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
De algo murió mi abuela.
Vamos a ver dijo el ciego.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
El que manda, manda.