Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
La lengua no tiene dientes, y más que ellos muerde.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Del viejo el consejo.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
De luengas vías, luengas mentiras.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Ruego de Rey, mandato es.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
A hombre desgarbado, dale de lado.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Ahora adulador, mañana traidor.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
De lo que no sabes, no hables.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Quien no llora, no mama!
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Las palabras no cuestan plata.
Faena acabada, faena pagada.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
En caso de duda, la más tetuda.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.