Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Iguales, como cabo de agujeta.
Pan con queso sabe a beso.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Cuenta y razón conserva amistad.
Amor nunca dice basta.
Es más feo que carro visto por debajo.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Niebla en verano, norte en la mano.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Del ocio nace el feo negocio.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Juntos pero no revueltos.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
El que no tranza no avanza.
Con tontos, ni a coger hongos.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Palabra dada, palabra sagrada.
Remo corto, barca pequeña.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Mucho apretar, listo aflojar.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.