Mujer pecosa, mujer candela.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Siempre es pobre el codicioso.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
El yerro encelado, medio perdonado.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Esto son habas contadas.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Buenas judías la Mancha las cría.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
A rey muerto, principe coronado.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Quien aprisa asa, quemado come.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Quien prestó, perdió.
No importa que nazcan chatos nomás que respiren bien.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Mal se saca agua de la piedra.
Puta en ventana, mala mañana.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Lo barato, sale caro.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
No te vallas a morder la lengua.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Después del relámpago viene el trueno.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
El buen hijo a su casa vuelve.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Más duro que rulo de estatua.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
A padre avaro, hijo pródigo.