Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
A bestia loca, recuero modorro.
La mejor fraternidad es la desgracia.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Se sincero y honesto siempre.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Se defiende como gato panza arriba.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
El interés dueño del mundo es.
Razones sacan razones.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
A confite de monja pan de azúcar.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Pobreza, víspera de vileza.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
El que con cojos anda se llama bastón.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
A mal Cristo, mucha sangre.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Cara de beato y uñas de gato.
Un espejo no sabe ser embustero.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Que chulo tu chucho colocho
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.