Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
No se debe escupir al cielo.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Bebes vino, no bebas el seso.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Más claro, agua.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Que no llegue la sangre al río.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Antes que el deber está el beber.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Los extremos nunca son buenos.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
La edad de oro nunca es la presente.
Cava, cava y encontrarás agua.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
La primera con agua, la segunda sin agua y la tercera como agua.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
No necesito tecomates para nadar.