Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Mano que te da de comer no has de morder.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Nunca falta un borracho en una vela.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Ayatola no me toques la pirola.
Se sincero y honesto siempre.
Fruta cara, no es sana.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Digo y redigo que la breva no es higo.
El verano muere siempre ahogado
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
El mal trago pasarlo pronto.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Agua estantía, renacuajos de día.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Non hai pega sen mancha branca.
Agua de Duero, caldo de pollos.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Lancha La no pasa en balde.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Mala boca, peces coma.
Quien no sabe, no vale nada.
Abre la boca que te va la sopa.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.