Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
El que no trabaja no come.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Todo el mundo nace poeta.
La tierra será como sean los hombres.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
El que no se fía, no es de fiar.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Buey que muge, todos le temen.
Bien ama quien nunca olvida.
El que hambre tiene, con pan sueña.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Ni quito ni pongo rey.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Lo que abunda no daña.
Para prosperar, madrugar.
Chancho limpio nunca engorda.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
No hay secreto si tres lo saben.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Ser lento en dar es como negar.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Si no sobra es que falta.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Nada es barato sin una razón.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.