Apostar por necesidad, perder por obligación.
Quien busca, halla.
Ningún rencor es bueno.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
El que se apura, poco dura.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Mientras el Saprissa este con vida, no se repartan nada.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Dos no discuten si uno no quiere.
El que no ayuda, estorba.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Todo se andará si la vara no se rompe.
A cada rey su trono.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
A árbol caído, todo son piedras.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Búho que come, o muere.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Pagan justos por pecadores.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
De descansar, nadie murió jamás.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.