El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
El que de nada sabe, de todo se unta.
No hay tonto para su provecho.
Quien hijos ha, no reventará.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Dar caramelo.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
De esta capa nadie se escapa.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
No hay doctrina como la de la hormiga.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Cada pájaro lance su canto.
Donde hubo pan migajas quedan.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Ausente, apenas viviente.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
No hay camino sin tropiezo.
Nadie ha visto el día de mañana.
No hay enemigo pequeño.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Santo que no es visto no es adorado.
Cada pardal a su espigal.
El que no se embarca, no se marea.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
La muerte a nadie perdona.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Vereda no cría hierba.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Ahullama no pare calabaza.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
No hay albarda que le quede bien.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Los refranes no engañan a nadie.
Una manzana no cae lejos de su árbol.