No con quien naces, sino con quien paces.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Ausente, apenas viviente.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Quien hace por común, hace por ningún.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
No tropieza quien no anda.
Grano a grano, se llena el granero.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Para todo perdido, algo agarrado.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
De uvas a peras.
En septiembre cosecha y no siembres.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Ira no obra Justicia.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Quien menos procura, alcanza más bien.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
El que se va no hace falta.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Santo que no es visto no es adorado.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
No hay camino sin tropiezo.
Quien duerme no coge liebre.