Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Al amigo, nunca lo pruebes.
A más beber, menos comer.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Quien no miente no viene de buena gente.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Lancha La no pasa en balde.
No hay borracho que coma lumbre.
La muerte a nadie perdona.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Refran viejo, nunca miente.
Tragando aunque sea saliva.
El agua derramada es difícil recogerla.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Cada cual mire por su cuchar.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
El mal de vientre no se cura con agua caliente.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Mal oledor, mal catador.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
No comas más de lo que puedas digerir.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Antes que el deber está el beber.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Al que no quiera taza, taza y media.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.