Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Hasta en el día más claro puede llover.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Tiene más carne un huevo frito.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
La buena cena, temprano suena.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Pan duro, pero seguro.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
Aseada aunque sea jorobada.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
A virgo perdido nunca falta marido.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Domingo sucio, semana puerca.
Carnero, comer de caballero.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
Al mal tiempo, buen paraguas.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Callar y callemos que todos de barro semos.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Quien sube como palma baja como coco.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Santo que no es visto no es adorado.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.