Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La paz con una porra en la mano es la guerra
No caben dos pies en un zapato.
Hay que tomar el toro por las astas.
Rey nuevo, ley nueva.
El que da primero da dos veces.
Las obras, con las sobras.
Lo escrito, escrito esta.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Hablar por la boca del ganso.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Ante la duda, abstente.
No hay mayor tontería que reñir.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
No conviertas en amigo al que has vencido
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
El papel puede con todo.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
La virtud es de poco sueño.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.