Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
En largos caminos se conocen los amigos.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Hablen cartas y callen barbas.
Bodas largas, barajas nuevas.
La cortesía exige reciprocidad.
De cuero ajeno, correas largas.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Los bienes son para remediar los males.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Bolsa llena, quita las penas.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
A escote, no hay nada caro.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Callen barbas y hablen cartas.
Hablar con el corazón en la mano.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Un clavo saca a otro clavo.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Mala olla y buen testamento.
Callando el necio, se hace discreto.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Codicia mala, el saco rompe.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Lo dicho, dicho está.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Componte para el marido y no para el amigo.
A la virtud, menester hace espaldas.