Dinero llama a dinero.
Buen amigo es el dinero.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Cargos son cargas.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Cabeza loca no quiere toca.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Ladran, pues cabalgo.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Gratis, hasta las puñaladas.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El que poco pide, poco merece.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Promete poco y haz mucho.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Nadie perdona que le hagan un favor.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
A más beber, menos comer.
El dinero diario, es necesario.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Date prisa lentamente.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.