Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
El que tenga tienda, que la atienda.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Cosa hallada no es hurtada.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Comer y sorber, no puede ser.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
El que nada no se ahoga.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
A quien dan, no escoge.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
El daño hecho no tiene remedio.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Mal es acabarse el bien.
El mucho joder empreña.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Los negocios no tienen ocio.
A buen santo te encomiendas.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Vicio no castigado crece desatado
Burla con daño, no cumple el año.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
No escupas contra el viento.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
De luengas vías, luengas mentiras.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.