Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Ve tu camino para no tropezar.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Pobreza no es vileza.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Taberna sin gente, poco vende.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
No te vallas a morder la lengua.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Si vives de fiado, vives señalado.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
A persona lisonjera no le des oreja.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
El rico nunca está satisfecho.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Pobreza, víspera de vileza.
El que nada tiene, nada vale.
Dar carne al lobo.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Con gente mal criada, nada.
Casa convidada, pobre y denostada.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Non hai pega sen mancha branca.
Nunca falta de que reírse.