Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Lo que no se conoce no se apetece.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Casa oscura, candela cuesta.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Caridad contra caridad no es caridad.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
La mejor leña está donde no entra el carro.
No quieras comer perdiz antes de matarla.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Sale más caro el candil que la vela.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
El que no se fía, no es de fiar.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
El que ama, teme.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.