Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Atente al santo y no le reces.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Amor de casada no vale nada.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
No tengas como vano el consejo del anciano.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Agua que huela, no la bebas.
No te alabes antes de que acabes.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
La avaricia rompe el saco.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Date prisa, pero no corras.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Nadie da lo que no tiene.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
No te asombres por poca cosa.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Todo necio confunde valor y precio.
Un juego de cartas se juega con dinero
A veces sale más caro el collar que el perro.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.