Ni amor forzado, ni zapato apretado.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Nunca falta de que reírse.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Las boñigas de los caballos no son higos
Los vicios no necesitan maestro.
En boca cerrada no entran moscas.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Con gente mal criada, nada.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
No hay que pedirle peras al olmo.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Contra gustos, no hay disgustos.
Quien no se arriesga no cruza el río
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Que cada zorro cuide su propia cola.
A cualquier cosa llaman rosa.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
La flor caída no vuelve a la planta
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Los pies del hortelano no estropean lo plantado.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.