Mal se cuece olla que no se remece.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
No eches toda la carne al asador.
Más vale estar pelada que amortajada.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Donde hay gallo, no canta gallina.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Donde hay amor, hay dolor.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Son como uña y mugre.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Ve tu camino para no tropezar.
Dando dando, palomita volando.
En el bosque no hay pájaros gordos.
La madera que nace para cuñas no admite pulimento.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Risa liviana, cabeza vana.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Septiembre benigno, octubre florido.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Sin viento no hay oleaje.
Buen oficio es no tener ninguno.