Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Una maravilla, con otra se olvida.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
No hay como la casa de uno
No hay año sin desengaño.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Nunca falta un culo para un bacín.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Nada contra la corriente.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Hay más días que longanizas.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
El tiempo todo lo amansa.
Unos por otros, la casa sin barrer.
De descansar, nadie murió jamás.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Nada necesita quien tiene bastante.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Lo bueno dura poco.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Cada cual a lo suyo.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Unos tanto y otros tan poco.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
El que madruga, es sereno.