Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Trato es trato.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Cuenta errada, no vale nada.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Antes que el deber está el beber.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Ver pecar, convida a pecar.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Lo dicho, dicho está.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Hay quien no ve su camino.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
No hay mejor salsa que el hambre.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Vale más rodear que mal andar.
Mas fácil que pelar mandarina.