Parecerse como un huevo a una castaña.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Beber y comer buen pasatiempo es.
El que no pierde, algo gana.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Calumnia, que algo queda.
Hacer una montaña de un grano de arena.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Año de neblinas, año de harinas.
El que se convida, fácil es de hartar.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Ayer putas y hoy comadres.
Para todo perdido, algo agarrado.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
La suerte nunca da, solo presta.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Comida hecha, amistad deshecha.
No hay dicha, sino diligencia.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
A gran prisa, gran vagar.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.