Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Nadie ha visto el día de mañana.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Quien nada hace, nada teme.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Nadie da nada a cambio de nada.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
La vida mejora de hora en hora.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Después de un gustazo, un trancazo.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Un buen día vale por un mal mes
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
El relajo es dulce después del trabajo.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Esto es el pan nuestro de cada día.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
No hay nada peor que un año sin siembra.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Mal hace quien nada hace.
A días claros, oscuros nublados.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Sueño sosegado no teme nublado.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Igual con igual va bien cada cual.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Más largo que un día sin pan.
Un día menos, una arruga más.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Lo que hoy es, mañana no es.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.