La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
No hay camino sin tropiezo.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Como se vive, se muere.
El trabajo por la mañana vale oro.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
El que da primero da dos veces.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Es más grande que un domingo sin paga.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Ocio, ni para descansar.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
A cada cañada le llega su añada.
No hay madre como la de uno mismo.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Hasta en el día más claro puede llover.
Hermanos hay tanto por hacer!
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
A dineros dados, brazos quebrados.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Mas vale ser afilador que labrador.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Carne a carne, amor se hace.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
No hay cosa más sana, que comer en ayunas una manzana.
Dar caramelo.