Bocado comido no guarda amigo.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Antes doblar que quebrar.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Hasta la muerte, todo es vida.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
La vida es una sorpresa continua
A quien nada quiere, todo le sobra.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Cada día olla, amarga el caldo.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Siempre hay un roto para un descosido.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
Juntos pero no revueltos.
El que pega primero pega dos veces.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Gota a gota, la mar se agota.
Tras cada pregón, azote.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
No todos lloramos el mismo día.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Más vale tarde que nunca.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.