Fango que se mueve, a demonios hiede.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Costurera mala, la hebra de a vara.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Poco freno basta, para la mujer casta.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Dios da, nunca vende.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
El que demonios da, diablos recibe.
Va como honda que lleva el diablo.
Cabello crespo, calvo presto.
Non se pode mamar e asubiar.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Ni tanto ni tan calvo.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Barba roja, mucho viento porta.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.