A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Callar como puta tuerta.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Viejo con moza, mal retoza.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
La tierra será como sean los hombres.
Quien mocos envía, babas espera.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Hombre intranquilo vale por diez.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
De esa manera, mi abuela.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Quien la haga que la pague.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
La buena obra, ella misma se loa.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Bondad con hermosura, poco dura.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Suegra, ni de barro es buena.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.