Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Agua mansa, traidora y falsa.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
No hay hombre sin hombres.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Madre ardida hace la hija tollida.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Puta me veas y tú que lo seas.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
De persona palabrera, nunca te creas.
Hombre refranero, medido y certero.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Mulas y putas siempre piensan unas.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Amor con casada, solo de pasada.
Hombre harto, no es comilón.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Hija que casas, casa que abrasa.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
En mi casa mando yo que soy viudo.