El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
A consejo ido, consejo venido.
Para muestra basta un botón.
Mejor precavido, que arrepentido.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Breve habla el que es prudente.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Buena condición vale más que discreción.
Dios castiga sin dar voces.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Hablar poquito, y mear clarito.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Dios consiente, pero no siempre.
Con bondad se adquiere autoridad.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Casamiento malo, presto es concertado.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Lo que no está prohibido está permitido.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Hombre avisado, medio salvado
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Hablar bajo y obrar alto.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
El temor modifica tu conducta.
Jodido pero contento.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Casa ordenada, casa salvada.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.