De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Con la misma vara que midas serás medido.
Ante la duda, abstente.
Bastante colabora quien no entorpece.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
La suavidad domina más que la ira.
Tierra por medio, para poner remedio.
El mundo critica, pero no mantiene.
De la carta al timón, al revés la corrección.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Favor publicado, favor deshonrado.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Ante la duda, la más madura.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Todo lo mudable es poco estimable.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Regla y compás, cuanto más, más.
El hombre pone y la mujer dispone.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Callando el necio, se hace discreto.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Escribir despacio y con buena letra.
Dar la callada por respuesta.
Favorecer, es por norma perder.
Mear sin peer, rara vez.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Amistades conserva la pared medianera.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Dar el consejo y el vencejo.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.