Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Quien no valora la vida, no se la merece.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Las palabras se las lleva el viento.
Hacer oídos de mercader.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
No juzgues el barco desde tierra
A la fuerza, ni los zapatos entran.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Alabanza propia, mentira clara.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Entre amigos no hay cumplidos.
Hasta la muerte, todo es vida.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Por unas saludes, no te desnudes.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Hombre viejo no necesita consejo.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
No da, ni dice donde hay.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Mas vale ser afilador que labrador.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
La fuerza no es un remedio
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
No compra barato quien no ruega rato.
Hablar en plata blanca.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
No coma cuento coma carne.