Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
El que llora su mal, no lo remedia
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Todo lo que brilla, no es oro.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Lo que se hace de noche sale de día.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
No te pegues que no es bolero.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Hombre intranquilo vale por diez.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
A la vejez, viruelas.
No hay que reírse de la felicidad
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
El que mucho abarca, poco acaba.
Echando a perder se aprende.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Nadie es sabio en todas partes.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
Por el becerro se amansa la vaca
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
De necios es huir de consejos.
Mal reposa la vida dudosa.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Donde mores no enamores.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.