Santo Tomás, una y no más.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
No hay viejo sin dolor.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Un amigo vale cien parientes
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
A quien no la teme, nada le espanta.
El buen vino sin ramo se vende.
Perro que ladra no muerde.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Poca cuadrilla, vida tranquila
No eches toda la carne al asador.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Quien más tiene, menos suelta.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Como pecas, pagas.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
¡A darle que es mole de olla!
Sin virtud poco vale la salud.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Donde aprietan, no chorrea.
Chivo que se devuelve se esnuca.
La virtud es de poco sueño.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.