Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Vale más ser ralos que calvos.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
A buena confesión, mala penitencia.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Dime matagatos, que he matado un gato.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
De tal palo tal astilla.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
El que habla es el que peca.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
A la hija casada sálennos yernos.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Dar un cuarto al pregonero.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
A confesión de parte relevo de prueba.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Las grandes penas no se quejan.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Más da el duro que el desnudo.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Al loco y al toro, dale corro.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.