Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Parece barril sin fondo.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Roer siempre el mismo hueso
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Más ven cuatro ojos que dos.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
El que se apura llega tarde.
Las cosas de palacio van despacio.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
No hay que arrear ganado flaco.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
Buena burra hemos comprado.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Patada de yegua no mata caballo.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
La buena ropa abre todas las puertas.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
La cama guarda la fama.
Una palabra deja caer una casa.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El que manda, manda.
Mejor precavido, que arrepentido.
Nadie se muere dos veces.
Más liso que nalga bebé.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
A amante que no es osado, dale de lado.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Males comunicados, son aliviados.
Ni raja, ni presta el hacha.