Cinco puercos son manada.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Muerto el perro, el gato es el que ladra.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
No es nada que matan a mi marido.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Júntate, que junto estabas.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
El que no cae, resbala.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Hijo solo, hijo bobo.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
De buena casa, buena brasa.
A cualquiera se le muere un tío.
Deja la h de ayer para hoy.
El que tiene boca, se equivoca.
Al acebuche no hay quien le luche.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
No se va al cielo a caballo.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Al son que te tañan, a ése baila.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Barco viejo, mal navega.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.