De refrán y afán pocos se librarán.
El que quiere baile, que pague músico.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Badajo alto, campana rota.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
La lengua unta y el diente pincha
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Decir, me pesó; callar, no.
Perro flaco soñando con longaniza.
Limpio de polvo y paja.
Hay que predicar con el ejemplo.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Mal se caza con perros desganados.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Culo veo, culo quiero.
Buena ventura solo con otra dura.
El que ama el peligro, en él perece.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
A carne de lobo diente de perro.