Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Arena y cal encubren mucho mal.
Pan a hartura y vino a mesura.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Mas vale buena muerte que mala vida.
No quieras comer perdiz antes de matarla.
La tierra que me sé, por madre la he.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
La necesidad tiene cara de hereje.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
La mujer en la cocina es una mina.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Para atrás ni para coger impulso.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Agua fina saca la espina.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Carne a carne, amor se hace.
Tiene más dientes que una pelea de perros
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Vale más rodear que mal andar.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
La puta de Toro y la trucha del Duero.